Quizás la felicidad está aquí.

Una manera de ver el coronavirus es como enemigo, otra como mensajero.

Uno de sus posibles mensajes podría ser: quizás la felicidad está aquí, mucho más cerca de lo que piensas.

Lo creo así porque nos ha devuelto a lo básico: a nuestra casa, nuestra familia, al cuidado de los más cercanos, de nuestro cuerpo y de nuestro entorno más inmediato.

Es un primer paso para acercarnos a nuestra naturaleza real y alejarnos de todas las cosas que perseguíamos pero que a la larga no nos iban a hacer sustancialmente más felices.

El virus nos estaría diciendo que todas las cosas luminosas tras las cuales se nos iban los ojos y que no cesábamos de adquirir, solo nos estaban aportando una felicidad precaria y perecedera.

Quizás sean justamente los deseos los que la alejan de nosotros.

Quizás son ellos los responsables del vacío de nuestra vida.

Porque los deseos, con sus grandes promesas, nos apartan de las pequeñas sutilezas de la vida que están ocurriendo aquí y ahora y en las que podemos encontrar una dicha real.

Y si nosotros marchamos de nuestra vida (aunque sea a través de un anhelo ) no queda nadie ahí para vivirla.

Entonces perseguimos, como el burro, la famosa zanahoria que nunca alcanzamos. Pero quizás la felicidad está tan cerca como la respiración que das en este justo instante en que lees estas palabras.

Quizás solo necesitamos bajar un peldaño de esa cabecita loca llena de anhelos por cumplir.

Y mirar las cosas maravillosas que solo apreciamos cuando nos privan de ellas:

Nuestros propios ojos que nos regalan el mundo que vemos, las manos que nos permiten tocarlo, el corazón que nos une a los demás, los pulmones que dejan entrar la vida dentro de nosotros, nuestro entorno natural….

Todo lo que se nos ha negado estos días, ahora lo veremos con nuevos ojos: la playa, los árboles, el cielo, el horizonte…. Miraremos la vida, al menos por un tiempo, con la frescura de los niños.

¿ Cómo planeas tu primera salida en plan «ocio» para mañana? ¿ Te hace tanta ilusión como a mi volver a tener contacto con la naturaleza? Cuéntame qué planeas hacer tú en tu primera salida.

Yo voy a pisar la arena y me encantaría meter los pies en el agua del mar, aunque no sé si eso ya estará permitido. En todo caso pondré el despertador para ver el amanecer en la playa y seguro no seré la única…

Hablando de pequeñas grandes cosas, el propio oxígeno que respiramos es uno de los mayores regalos que la vida nos ofrece momento tras momento.

Sino fíjate en la frase que dijo un enfermero que se contagió de coronavirus y estuvo siete días ingresado en el hospital de La Paz:

“No valoras la sencillez de que entre y salga el aire en los pulmones. Hasta que lo pierdes”

Es justo a lo que me refería.

El virus puede querer decirnos que para encontrar la felicidad con mayúsculas solo necesitas respirar aquí y ahora.

Si no estás en un hospital ni estás enfermo puedes disfrutar de la felicidad de que entre y salga el aire de tus pulmones.

La situación está difícil para todos, pero aunque el panorama no pinte bien siempre nos quedará el momento presente,

Respirar despacito dándonos cuenta de que es un goce poder hacerlo.

Sí, tenemos grandes retos ante nosotros y muchas incertidumbres, pero una cosa es segura:

si no estamos respirando calmados saldrá peor.

Además, si no aprendemos a disfrutar de lo que tenemos ahora, ¿Qué felicidad vamos a encontrar y dónde?

La felicidad siempre es este momento, querer abarcar el futuro no es buena idea, y mucho menos ahora.

Quédate con esta idea: quizás la felicidad está aquí.

No te muevas hacia ningún lugar. ¿No es eso lo que quiere el virus?

Pues eso.

Busquemos dentro de este momento, dentro de nosotros.

Si no sabes bien cómo empezar y te gustaría tener un poco de guía, encuentras todas las herramientas en mi nuevo curso online SéfelizAhora.

Te dejo aquí el link.

Nada más, nos vemos en el siguiente post.

¡Que tengas un gran día!

Con cariño,

PD: En el próximo post te estaré hablando de cómo podemos hacernos la vida un poco más fácil…¡No te lo pierdas!

 

2 comentarios
  1. VANESSA MORALES
    VANESSA MORALES Dice:

    Gracias por el post Maite!
    Apenas termine el coronavirus me hace ilusión ir a la casa de mi abuela en un valle precioso rodeado por la cordillera y robles, caminar sin parar y sentir el aroma fresco que viví desde niña y que ya hace mucho no visito…estar en contacto con esa hermosa naturaleza que me cobijó por mucho tiempo desde que era muy niña!
    Que estén sanos y sanas y siempre alegres

    Responder
    • Maite Bayona
      Maite Bayona Dice:

      Gracias por tu comentario, Vanessa.
      Preciosa imagen la del valle de casa de tu abuela, espero que pronto puedas disfrutar de esa manera.
      Qué bueno volver a apreciar esas cosas en su justa medida, son lecciones de un virus, que aunque malicioso, está claro que tiene una intención o propósito que lo hace también valioso. Qué es bueno y qué es malo, nada es enteramente una u otra cosa, de ahí la importancia de saber bien donde ponemos el foco en la vida.
      Un fuerte abrazo, cuidate mucho!

      Responder

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