¿Sabes en qué te pareces a un pez de colores?

La concentración es una clave esencial para poder sentirnos bien.

Tener mucho dinero no lo es, puedes tener mucho dinero y no sentirte bien. Sin embargo puedes no tenerlo y si sabes cómo trabajar la concentración conseguirás sentirte muy bien sin necesidad de nada más.

Hablando de concentración…¿Sabías que los seres humanos tenemos menos capacidad de concentración que los peces de colores?

La capacidad de concentración de los peces de colores es de nueve segundos, la de los seres humanos de la era moderna es de ocho, dice un estudio muy citado. Y eso que los peces tienen fama de ser los más despistados del planeta, solo hay que recordar al famoso Nemo y su querida amiga Dori.

En la era de la información masiva cada vez nos cuesta más concentrarnos en un mismo tema a medida que pasan los segundos.

Sin embargo, no somos conscientes de las consecuencias catastróficas que tiene parecernos a los peces de colores en su bajo nivel de concentración.

Permanecer concentrado sin ser interrumpido es una de las cuatro necesidades básicas del ser humano, y lo es tanto como comer, beber o tener ilusión por vivir.

Erling Kagge, autor del libro El silencio en la era del ruido  comenta que es justamente por ello por lo que  se ha puesto de moda hacer calceta, cortar leña o fabricar cerveza; son actividades que hacemos en silencio, a solas y con las cuales nos nutrimos de ese alimento básico para la vida.

Pasar ratos de concentración ininterrumpida es vital para nuestra salud mental.

Si no los tenemos, no solo nuestra vida pierde mucha calidad sino que incluso peligra nuestra existencia.

Con esa pobre concentración es imposible sentirnos íntegros o ser felices.

Es imprescindible aprender a gestionar la apabullante cantidad de estímulos, sobre todo virtuales, que nos llegan. Aprender a concentrarnos es esencial.

Cuando aprendes a concentrarte la calidad de tu vida aumenta.

Según la ley del karma la concentración es la semilla que produce la paz mental.

De saber concentrarnos viene sentirnos íntegros, confiados, amorosos, claros, optimistas y muchas otras cualidades positivas.

Inquietud, falta de propósito, de confianza, de creatividad, cansancio o letargo, confusión y dudas… son, sin embargo, síntomas de una mente no concentrada.

¿En una escala de 1 a 10 cuál dirías que es tu nivel de concentración?

Si crees que en eso no superarías a la amiga de Nemo quizás te podría interesar echarle un vistazo a mi curso online Séfelizahora. En el tercer módulo del mismo se explica paso a paso cómo conseguir la felicidad de la integridad cuerpo-mente, que también podríamos llamar la felicidad de la concentración.

Si prefieres una enseñanza personalizada tienes la opción de realizar una Sesión Transformadora específica para este tema.

Sentirte íntegro y feliz es más sencillo de lo que parece. Solo tienes que saber dónde se origina ese bienestar ( en la concentración) y aprender a cultivarla.

Te deseo una muy feliz semana y una feliz verbena de San Juan! Nos encontramos de nuevo en el próximo post.

Con cariño,

PD: En el próximo post Qué hacer para que el mundo caiga rendido a tus pies. ¡No te lo pierdas!

2 comentarios
  1. Vanessa Morales Flores
    Vanessa Morales Flores Dice:

    Gracias Maite, por compartir esta gran sabiduría, me siento un pez de color en este momento!!
    Pero espero pasito a pasito ir mejorando.
    Añoro encontrarnos pronto!
    Un abrazo y lindos días

    Responder
    • Maite Bayona
      Maite Bayona Dice:

      Hola Vanessa,

      Muchas gracias, eres un pez de color de los bonitos, entonces!
      Ojala sea pronto ese reencuentro.
      Un fuerte abrazo,

      Responder

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