Te regalo las semillas de la felicidad, ahora te toca a ti regarlas…

Una vez mi amiga Silvia me regaló la semilla para plantar un árbol, me dijo que ya había escrito un libro y que si quería ser una mujer completa tenía que hacerlo.

Escribir un libro, tener un hijo y plantar un libro, eso es lo que dijo el poeta cubano José Martí, que había que hacer durante la vida.

Las otras dos cosas ya las tenía.

Pensaba hacerlo, plantarlo. Pero pasaban los días y ahí seguía la semilla, encima de una pequeña estantería, esperando el día que yo tuviera un hueco para ir a escoger el lugar y sembrar el árbol.

Desde aquí le pido disculpas a mi amiga Silvia, porque resulta que luego me mudé de casa y perdí de vista la semilla, así que si lees esto por favor, regálame otra semilla, te prometo que esta vez lo plantaré.

Pues esto me va al pelo para explicarte lo de las semillas para transformar tu vida.

De poco le sirvió al planeta que mi amiga me regalase la semilla si luego acabó olvidada en una estantería.

Las semillas de la felicidad solo sirven si las plantamos y las regamos.

Thich Nhat Hanh lo explica de maravilla en un video que he visto recientemente, todas las semillas están ahí en la mente, pero solo las que regamos se manifiestan.

El potencial para convertirnos en cualquier cosa está ahí, en gran parte en lo que nos convertimos depende de nosotros.

Buscar tierra fértil, sembrar la semilla, regarla, que le de el sol…. Todo eso es vital.

La semillas están ahí, dentro de nuestra mente, esperando ser regadas, pero ¿Cuáles escogemos regar?

Hoy quiero hacerte un regalo, como hizo mi amiga conmigo hace tiempo.

Te voy a regalar las semillas de la felicidad.

Están escritas en un papel que estuvo colgado en mi habitación de meditación durante mucho tiempo, tanto tiempo que quedó desgastado.

Quizás te preguntes si las sembré o si hice como cuando Silvia me regaló las semillas del árbol.

He regado muchas de ellas de forma repetida. No puedo saber si es por eso que hoy me siento bien, pero podría ser.

Por si acaso te regalo ese papel que estuvo colgado en una pared de mi habitación durante mucho tiempo, son las semillas.

No olvides regarlas a diario sobre todo.

 

 

Con cariño,

 

 

 

 

3 comentarios
  1. Silvia
    Silvia Dice:

    Tienes ya las nuevas semillas que te regalé y espero que esta vez las plantes pronto ….Estas son de verdad no están en un papel. Recuerda regarlas también cada día. No hay excusa. Se han de regar todas las semillas las mentales, para seguir creciendo como personas, y las vegetales para ayudar a salvar nuestro planeta, si es que aún estamos a tiempo…..

    Responder
    • Maite
      Maite Dice:

      Graciasss Silvia!!!!
      Todo cuenta, te prometo enviarte las fotos de los tres pequeños almendros….cuando empiecen a crecer!
      Por cierto, eres rápida y veloz, si antes lo escribo antes tienes recursos…una crack!?
      Besos!!???

      Responder

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